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El cierre de la frontera con Grecia por parte de la Antigua República Yugoslava de Macedonia el 9 de marzo de 2016 supuso el bloqueo de la ruta de los Balcanes Occidentales que seguían miles de refugiados para llegar al centro de Europa, y como consecuencia, provocó una emergencia humanitaria. En Idomeni, último pueblo de Grecia, quedaron atrapados unos 14.000 refugiados, 4.000 de ellos niños.

Provocando la Paz organizó una misión humanitaria al campo de refugiados de Idomeni. Como estamos especializados en colectivos infantiles y juveniles, y en educación, hicimos una recogida de 247 dibujos y mensajes de los niños de Amposta y Les Cases d’Alcanar destinados a los niños refugiados.

En Idomeni, además de hacer frente a las necesidades materiales, nos centramos en la atención a los menores. Empezamos organizando actividades con ellos al aire libre. A medida que los íbamos conociendo, nos dimos cuenta de la magnitud de la tragedia que estaban viviendo: casi todos los menores de 7 años no habían sido escolarizados nunca porque habían estado huyendo de la guerra los últimos años. Los mayores nos decían que hacía cuatro o cinco años que no iban a la escuela o al instituto y que tenían muchas ganas de volver a estudiar.

Por experiencia, sabíamos que aquel campo de refugiados se podía alargar en el tiempo y creímos que era necesario un espacio educativo. Hicimos asambleas de niños, adolescentes, jóvenes, padres y madres para ver qué les parecía la idea. Después de escuchar sus opiniones, contactamos con maestros, profesoras y profesores refugiados, que se mostraron dispuestos a colaborar en el proyecto educativo.

Con la implicación de refugiados, y uniendo fuerzas con voluntarios internacionales, impulsamos la creación de una escuela.

Los refugiados de Idomeni eran muy activos y organizaban protestas cada día para denunciar su situación y pedir que abrieran las fronteras. Las principales protestas se hacían en domingo, como la que se realizó el 10 de abril. Primero, una concentración pacífica reclamando derechos humanos. Luego, una marcha pacífica hacia la frontera de la Antigua República Yugoslava de Macedonia. La respuesta de Macedonia no se hizo esperar: dieron orden de atacar a los refugiados con balas de goma, gases lacrimógenos y bombas aturdidoras. Los ataques duraron desde las 11 de la mañana hasta las 7 de la tarde. La tienda de la escuela se convirtió en refugio durante todo el día, y por la tarde se transformó en hospital improvisado, coordinado por un equipo de médicos de Shanghai, cuando cayeron dos bombas muy cerca, afectando sobre todo a bebés y mujeres. Los jóvenes refugiados, entre bomba y bomba, nos repetían con un tono desgarrador: “¿dónde está la protección europea?”.

El 24 de mayo de 2016 las autoridades griegas dieron la orden de desalojar el campo de refugiados de Idomeni. Desplazaron a los refugiados en autobuses a campos militarizados.